« Evelina Children's Hospital: un hospital de niños, diseñado por niños | Inicio | 31 diseñadores crean la "bata de sus sueños" »

Enero 19, 2006

Una de mis historias médicas preferidas...

Vale que toca innovar, pero también toca que la masa social acepte nuestras innovaciones…

Una de las historias que más me gusta del mundo de la medicina es ésta:

"The Hungarian surgeon Ignaz Semmelweiss in 1847 reduced the death rate in his hospital from twelve to two percent, simply by washing hands between operations -- a concept that today would be advocated by a four year old child.

When Semmelweiss urged his colleagues to introduce hygiene to the operating rooms, they had him committed to a mental hospital where he eventually died".

No toca solo hablar de “innovar”, sino de vencer las resistencias en las organizaciones. Y creo que, a veces, es lo más difícil. Seguro que Ignaz estaría de acuerdo conmigo.

Jorge Fernández | Comentarios (0) | Categoría: Innovaciones sanitarias
Envía este post a Menéame | Envía este post a Del.icio.us | Envía este post a Digg | Envía este post a Technorati

Comentarios

Publicar un comentario




¿Recordarme?